jueves, 12 de junio de 2014

El pensamiento de John William Cooke: los conceptos claves para la militancia


Los conceptos claves

A su vez, John William Cooke concentra sus energías militantes a través del desarrollo de conceptos claves para la militancia de su tiempo y que, entendidas en el contexto en el que fueron escritas, aún mantienen vigencia en la medida que la gran contradicción histórica de nuestro país (la Nación-Pueblo contra la Oligarquía-Imperialismo), no ha sido resuelta. Este es el primer concepto clave que iniciará el análisis. La cuestión nacional se torna central para comprender que, en propias palabras de Cooke, "todo planteo para la lucha debe partir del conocimiento de nuestra situación de país semicolonial, integrante de un continente semicolonial."

El segundo concepto cookista es la formulación de una política revolucionaria, que él la entendía -y aún lo sigue siendo- debía pasar por la conformación de un gran Frente de Liberación Nacional, sosteniendo que este "no constituye "una superación del peronismo. Por el contrario, el peronismo es parte insustituible y fundamental del movimiento."

En tercer lugar, Cooke asegura que la liberación nacional es un hecho continental, es decir, estamos atravesados por una contradicción común latinoamericana. Para comprender el sentido de esa batalla en unidad con el resto de los movimientos de liberación en el continente, antes debemos tener en cuenta que "cualquier política de liberación debe ser, por sobre todo, antiimperialista. La oligarquía nativa es un subproducto que solamente será eliminado cuando se liquide la influencia del imperialismo. La lucha, entonces, es de liberación nacional, para liberar al país y alcanzar su triunfo definitivo en el momento, aún lejano, en que América Latina constituya una unidad real y libre de la opresión de los grandes centros cíclicos."

En el mismo orden de cosas, la división entre países opresores y países oprimidos actualiza la doctrina marxista en los 70 en esos dos campos de acción, conformando una contradicción mundial propia del desarrollo del capitalismo en el momento inicial de la entrada en su fase neoliberal. Cooke sintetizaba esta idea de la siguiente manera: "los pueblos han alcanzado ya un alto grado de madurez y saben que la única división mundial auténtica de este siglo es la de países oprimidos y países opresores."

El quinto punto de eje estructural es la idea del antiimperialismo práctico, es decir, entender al peronismo como  el actor político que "planteó, por primera vez, la posibilidad de un antiimperialismo práctico, desarrollado en medidas concretas, que comprendían un sistema defensivo. Al antiimperialismo romántico y teórico en que tuvo que refugiarse la generación precursora de (Manuel) Ugarte, y al antiimperialismo parcial, inorgánico, sentimental de (Hipólito) Yrigoyen, siguen un antiimperialismo práctico y formando parte de un sistema coherente apoyado en las masas desposeídas (...) El antiimperialismo posterior a 1945 no solamente fue la primera realización amplia en el terreno práctico, sino que terminó con  la servidumbre intelectual."

Continuando con el análisis, el sexto concepto de Cooke es el de la delimitación del enemigo histórico real: el imperialismo, "que actúa a través de la oligarquía nativa y de los engranajes políticos, económicos y culturales a su servicio. En primer plano aparecen indisolublemente unidas, la cuestión nacional y la cuestión social. Una no puede resolverse sin la otra."

En séptimo lugar, podemos ubicar a la intención del Bebe de reflexionar en torno al peronismo y su dinámica revolucionaria: "En 1945, Perón dijo: "empieza el gobierno de las masas populares". El sabe , mejor que nadie, que la vigencia del movimiento está dada no por el apego a fórmulas cristalizadas en un período dado, sino en su dinámica revolucionaria, que lo afirma como movimiento nacional-libertador."

Con una fuerte influencia de la Revolución Cubana y el conocimiento de otras experiencias de origen marxista (como por ejemplo China), John William Cooke incorpora conceptos que provienen de ese paradigma, pero a través de un análisis concreto de las fuerzas sociales que intervienen en nuestro país y en la realidad política latinoamericana (ya habíamos dicho anteriormente que hay una contradicción común a nivel continental). Es así que utiliza el sentido de la lucha de clases aplicada al peronismo. En esa línea argumentativa dirá que "hay que ir a la modificación de la estructura que provoca la lucha de clases y la opresión de la clase proletarizada. Esto no es un planteo comunista, sino un planteo real del problema nacional."

En octavo lugar debemos mencionar a uno de los conceptos políticos más claros y recordados de él, que es el peronismo como hecho maldito del país burgués. Este es quizás el más rico de todos, porque aclara cual es el rol del peronismo en la lucha contra las fuerzas de la antipatria y lo coloca al frente del proceso de liberación nacional: "El "falso dilema" (peronismo-antiperonismo) no es entre partidos políticos sino entre fuerzas sociales. Con la supresión del peronismo se liquida la voz de las fuerzas del proletariado y demás sectores populares. Con la supresión de los partidos clásicos no se suprime la voz de la burguesía, de los empresarios nacionales y extranjeros, que no tienen ningún interés en la política partidista y sí en la política económica del Estado, donde no solamente se los escucha sino que el Estado les pertenece."

Cuando observamos la múltiple realidad del movimiento peronista, desde sus entrañas más internas y ocultas, encontraremos siempre una disputa por el sentido del peronismo que va de la mano de la construcción de subjetividad de un amplio movimiento nacional más que la conformación de una ideología concreta que sirva para encuadrar a todas las fuerzas que allí intervienen. Cooke piensa que es necesario oponer una verdadera política revolucionaria desde las bases para contrarrestar la política conciliatoria de los burócratas de la dirigencia que pactaban con los militares. A esta batalla por la dirección del movimiento la denominamos contradicción interna del peronismo.

Ese empuje por colocar al peronismo como baluarte de la revolución en nuestra América, llevará a Cooke a afirmar que "fue el más alto nivel de conciencia a que llegó la clase trabajadora argentina."

En el puesto número once, podemos mencionar otra caracterización importante del pensamiento de John, que fue (ya instalado en la profundización del estudio del marxismo) el de la superación dialéctica del peronismo: "el peronismo no desaparecerá por sustitución sino mediante superación dialéctica, es decir, no negándoselo sino integrándolo en una nueva síntesis."

Quedará, para un futuro no tan lejano, analizar los conceptos de lucha antiburocrática, vanguardia, lucha armada, reforma o revolución, que serán abordados en un próximo trabajo sobre Acción Revolucionaria Peronista, la agrupación que creo John William Cooke junto a Alicia Eguren, su inseparable compañera.

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